Proceso de monitorización en tiempo real del estado de los aceites

En Grupo Cartés estamos a la vanguardia en soluciones desde la filtración. Gracias a nuestra dilatada experiencia, estamos al tanto de las últimas innovaciones con el objetivo de poder prestar el mejor servicio a nuestros clientes.

Por ello, ponemos un especial cuidado y atención en proveer de las últimas técnicas, protocolos y servicios que permitan a nuestros clientes obtener el mejor de los resultados en sus implantaciones.

Lo normal dentro de cualquier industria es realizar un análisis del estado de los aceites cada 3 o 6 meses, de tal forma que la detección de posibles errores solo se da en periodos fijos de tiempo, existiendo el riesgo de que entre cada una de las analíticas se produzcan fallos imprevistos, es decir, una generación de impurezas que sería indetectable hasta el siguiente análisis.

Por eso, en Grupo Cartés proveemos de soluciones como dar la posibilidad a nuestros clientes de conocer en tiempo real el estado de las impurezas de los aceites, a través de nuestro sistema de control y monitorización. Es decir, colaboramos en la implantación de programas de mantenimiento predictivo en fábrica.

Este sistema se instala directamente en la línea del sistema hidráulico, lo que significa que se podrá conocer cuál es el estado real del aceite en todo momento. Posteriormente, la información se traslada a los monitores en los que se visualiza toda la información junto con el resto de los sensores y medidores de la planta, disponiendo así de toda la información en un mismo lugar, en un SCADA de control o en cualquier otro sistema de monitorización general. Además, se pueden configurar alarmas dentro del propio sistema o incluso incluir notificaciones en los dispositivos móviles de los responsables de mantenimiento o de áreas concretas del proceso.

¿Qué beneficios tiene conocer estos datos en tiempo real?

Los principales beneficios que se obtienen al instalar un sistema de medición y monitorización en línea del estado de los aceites son, esencialmente, los derivados de la anticipación de posibles fallos técnicos que impidan el correcto funcionamiento del sistema.

También se asegura la disposición de los aceites en su mejor estado, mejorando así la optimización de procesos, lo que se traduce en menores costes operativos, menos tiempo de inactividad, menos averías, y mayor vida útil, tanto de aceites como de maquinaria. Es decir, se reducen considerablemente los costes de operación y mantenimiento.

Además, al estar el equipo en óptimas condiciones, el entorno de trabajo resulta ser más seguro y, por último, también se ayuda al medioambiente al prolongar la vida útil de los aceites.

 

Si resumimos, los beneficios de conocer en estado real de los aceites son:

  • Anticipación de fallos técnicos.
  • Aceite en clase durante más tiempo.
  • Menor tiempo de inactividad.
  • Disminución de costes operativos y de mantenimiento.
  • Mejora de la seguridad.
  • Ayuda al medioambiente por el uso responsable de los aceites.

Como hemos visto, las consecuencias de no disponer de unos aceites limpios y en clase provocan errores y fallos en el sistema que se traducen en pérdida de dinero, bien por paradas de la máquina o bien por averías derivadas de su contaminación o degradación. Gracias a este sistema de monitorización en tiempo real, el jefe de mantenimiento de la planta tendrá la seguridad de que el estado de los aceites siempre es el adecuado.